martes, 29 de diciembre de 2009

En el último empujón del 2009

Aunque todos los años por estas fechas siempre termino dicendo lo mismo ("ya se podía ir el 20.. a tomar mucho por culo"), la realidad es que no siempre es así. A día de hoy, gracias a Dios o a quien sea, todavía no he tenido la necesidad de decir "vaya año más malo". Me ha pillado en días sueltos, o como mucho, algunos meses continuos como fue el año pasado. Realmente no creo que existan años malos, si no años con momentos que producen momentos inolvidables (y no todos tienen porque ser buenos).
¿Que resaltar de este año? Unos Reyes Magos que se portaron bien, unos buenos Carnavales vestidas de ninfas, alguna cenita con las amigas y su correspondiente marcha a continuación, mi 2º aniversario de boda, aquel concierto tan ansiado de Sergio Dalma celebrando sus 20 años en la música, vacaciones en junio con escapada a Barcelona, en julio un calor sofocante a tope de curro y aprovechando los domingos para ir a mi calita en San José, contar los dias para mi tan esperado cumpleaños y ¡como no! aprovechar para hacer una escapada relámpago a Málaga a ver mi concierto tan esperado de mi idolatrada Malú, celebrar en septiembre 8 años al lado de la persona que duerme a mi lado y no es capaz de quitarme ni un poquito el frío que estamos pasando (jejejeje), o en octubre y noviembre esos meses de calor agonizantes que hemos pasado ne manga corta hasta el último suspiro, ¿eh noe? que viniste en Diciembre y aún no apretaba el frío con agonía, como lo hace ahora?
Todo esto para resumir un año, que dentro de unos días, tiene previsto marcharse, y frente a esto yo me pregunto ¿realmente un año pasa tan rápido?