



Recuerdo que cuando era niña, y no tan niña(también en el instituto lo recuerdo), lo peor que le podía pasar a una persona era o tener gafas o llevar ortodoncia. Según el pensamiento infantil, esa persona iba a ser lerda para siempre, que si era un cuatro ojos, que si tenía gafas de culo de vaso, que si llevaba parachoques, que comia grapas, que llevaba bozal, etc,...
Cuando tú eras uno de esos niños crueles que te metías con los que llevaban gafas y aparato, lo peor que te podía pasar a ti, era que empezaras a no ver lo que el profe ponía en la pizarra o que tu dentista te dijera que tenías que llevar ortodoncia. Eso era el peor de los castigos para tu bonita y "macarra" niñez.
Yo no era de las que se metiese con los niños por las gafas o la ortodoncia, pero si es cierto, que cuando me mosqueaba con alguien y "cumplía" esos requisitos era con lo primero que se atacaba. Pués bien, con 11 años me plantan gafas. ¿Por qué? Pués porque no veía una mierda.
La diferencia entre los de gafas para siempre y yo, era que "mis gafas eran para leer y ver la tele", entonces ya con eso estaba salvada. Nadie me llamaría 4 ojos, ni nada por el estilo. A día de hoy, sigo con mis gafas, y he decir, que me encantan, con esos millones de diseños de colores que hay hoy dia, para que no te digan cuatro ojos, sino para que te digan, donde te has comprado esas gafas de emporio armani, o de gucci, o de guess, etc... pues yo no tengo ninguna de esas, las mías son de Elena García jajaaja, y veo divinamente con ellas.
Respecto al tema de la ortodoncia, eso fue bastante después. Siempre tuve un colmillo que me atravesaba una paleta de una manera bárbara. Me resultaba comodo incluso porque cuando estudiaba mientras el profesor explicaba yo me enganchaba los clips en el colmillo (alguna utilidad había que buscarle a semejante diente que me cruzaba la boca de cabo a rabo jajajaja), pero la realidad es que cuando me miraba al espejo y veía como era mi boca y en lo que podría llegar a convertirse, me planteaba seriamente el tema de, como se dice vulgarmente "ponerme aparato".
Me hubiera dado igual habermelo puesto con 10, con 12, con 16, es que me daba igual, total, si ya llevaba gafas, que más me podrían decir jejejeje.
La cuestión es que cuando haces tus visitas cada vez más periódicas al dentista, es cuando más empeño tienes en ponerte la ortodoncia. Mi dentista me decía que aparte de que me quedaría una boca preciosa vocalizaría mejor. Así que con 23 años, decido ponerme el dichoso aparato.
Los dolores de la muerte tuve que pasar entre las rozaduras de los hierrecitos haciendome yagas en la boca, cuando iba a mi revisión una vez al mes y me tiraban un poquito del hierro, los 3 ó 4 días de dolores que podía llegar a pasar, pero eso sí, en menos de un mes ya había notado algo de cambio, con lo cual, en ningun momento me planteé quitarmelo.
La cuestión es que pasaron los dos años (que se me hicieron cortísimos) y el aparato a tomar viento y ahora a enseñar la sonrisa profidén.
Cosas con las que me he encontrado después de quitarmelo, pués, efectivamente se vocaliza mejor, pero en su defecto, de vez en cuando escupo a alguien sin querer jajaja, desde que he llevado aparato a veces me despierto con la boca abierta y descubro que me esta chorreando la baba, pero francamente ¿qué es eso en comparación con la sonrisa preciosa que se me ha quedado? LOS 3000 € MEJOR EMPLEADOS DE MI VIDA.
Así que desde aquí os animo, a que os olvidéis de los complejos, que lo mejor es sentirse bien con uno mismo y partid de la base de que hay cosas muchisimo peores en la vida.

hola Vero soy Monica de Argentina te dejo besos y estamos en contacto chauuuuuuuuuu
ResponderEliminar